Tras huelga de hambre, Nicaragua permite a dos opositores ver a sus hijos

Tras huelga de hambre, Nicaragua permite a dos opositores ver a sus hijos

El gobierno de Nicaragua de Daniel Ortega permitió este sábado que los hijos de los opositores Tamara Dávila y Miguel Mora los visitaran por primera vez desde su detención hace 14 meses.

Tanto Dávila como Mora iniciaron una huelga de hambre para que las autoridades nicaragüenses permitieran la visita de sus hijos. Estos accedieron este sábado a la prisión de la Dirección de Auxilio Judicial, El Chipote, a unos 60 kilómetros de Managua, la capital del país.

El periodista y precandidato presidencial opositor, Miguel Mora Barberena, quien lleva en la cárcel desde junio de 2021, cumplió este sábado 59 días en huelga de hambre para exigir al régimen que le permitiera ver a su hijo de 21 años.

La esposa de Mora, la periodista Verónica Chávez, confirmó que la visita se realizó en la mañana del sábado y la consideró como “un regalo de dios” porque era el cumpleaños del encarcelado, según declaró a ‘Artículo 66’.

Chávez expresó emocionada el reencuentro: “No puedo describir con palabras el reencuentro entre Miguelito y su papá“. Además, ha informado de que este domingo ayunará “en acción de gracias” porque le permitieron su derecho a visitas.

Por otro lado, Tamara Dávila inició huelga de hambre “como último recurso” el 15 de agosto, después de que las gestiones realizadas por la familia para que viese a su hija de seis años resultasen infructuosas.

Estoy feliz de ver finalmente a mi hija, esto debió haber sucedido desde el primer día como es nuestro derecho. Una sola visita no es suficiente. Exijo que se permitan de inmediato visitas y llamadas regulares de todos los hijos e hijas menores y con discapacidad a sus madres y padres presos políticos, incluyendo a quienes se encuentran fuera del país”, expresó Dávila en declaraciones compartidas por su familia tras el encuentro.

La familia de Dávila explicó que continúan demandando el permiso inmediato de las visitas de los hijos, así como visitas regulares cada 15 días y llamadas telefónicas semanales con familiares, según lo establecido por la ley nicaragüense.

Cabe resaltar que, de acuerdo con la organización no gubernamental, Se Humano Nicaragua, los familiares notaron durante la visita una gran pérdida de peso en Dávila y Mora debido a la huelga de hambre y a las pequeñas porciones que dan dentro de la cárcel de El Chipote.


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