Un tribunal de apelación del Reino Unido dictaminó que el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego incurrió en un “abuso muy grave” del proceso judicial al utilizar grabaciones obtenidas de manera encubierta por la firma de inteligencia Black Cube para obtener información de un abogado de la parte contraria.
Como consecuencia, la corte revocó las órdenes mundiales de congelamiento de activos que pesaban sobre su oponente, el empresario Vladimir Sklarov. El reporte del asunto fue informado primero por Michael O’Boyle en Bloomberg.
Los documentos judiciales indican que, en 2024, una empresa vinculada a Salinas contrató a la firma Black Cube, identificada formalmente como B.C. Strategy UK Limited, por 1.14 millones de libras esterlinas (unos 1.5 millones de dólares), además de bonificaciones. La compañía emplea a exoficiales de inteligencia israelí.
Según el fallo, los investigadores crearon un cliente ficticio involucrado en un supuesto arbitraje multimillonario, diseñado para asemejarse a la disputa real entre las partes.
Con esa estrategia contactaron a un abogado recientemente ascendido del despacho que representaba a Sklarov, haciéndole creer que evaluaban contratar sus servicios.
Durante tres reuniones, una virtual y dos presenciales celebradas en el extranjero, que incluyeron un almuerzo y una cena con alcohol, el agente de Black Cube obtuvo información sobre la estrategia legal de los demandados mientras grababa en secreto las conversaciones.
Resolución del tribunal
El tribunal condenó estas prácticas. El juez Lord Justice Males describió la operación como una “búsqueda de privilegios” (privilege hunting) y sostuvo que ese tipo de actuaciones no tienen cabida en los tribunales ingleses.
“Obtener información privilegiada sobornando al abogado de la otra parte mediante engaños es una forma de corrupción”, afirmó el magistrado, quien añadió que la conducta podría constituir un delito de fraude y representar una “afrenta a la justicia”.
La evidencia obtenida generó diferencias entre los equipos legales de Salinas en el Reino Unido. Su primer despacho, Enyo Law, se negó a revisar las grabaciones y posteriormente dejó de representarlo. Más tarde, el bufete LK Law utilizó ese material para solicitar un fallo sumario, lo que llevó a la defensa de Sklarov a pedir que se desestimara toda la demanda.
Pese a la gravedad de las prácticas cuestionadas, la corte concluyó que desechar la demanda completa sería una medida “desproporcionada”.
El tribunal sostuvo que existe un interés público en esclarecer las acusaciones planteadas, por lo que el litigio principal entre Salinas y Sklarov continuará hasta juicio.
La disputa deriva de un acuerdo de 2021, mediante el cual Salinas dejó acciones de Grupo Elektra con un valor de 415 millones de dólares como garantía de un préstamo de 115 millones de dólares otorgado por Astor Asset Management 3.
Salinas sostiene que Sklarov vendió de manera indebida esas acciones y retuvo cerca de 271 millones de dólares excedentes. Por su parte, Sklarov permanece en una prisión federal de Nueva York, donde enfrenta cargos penales por fraude.
Fuentes y lecturas clave:
-Reporte original de Michael O’Boyle en Bloomberg.
-The sting and the tale. Link.
-Court of Appeal pulls plug on freezing orders after Black Cube sting. Link.
