El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán podría prolongarse dos semanas, o “quizás tres”, y descartó que el tiempo sea un “factor crucial” para los intereses de Washington. “De una forma u otra, ganamos”, afirmó.
“O cerramos el trato correcto o ganamos con mucha facilidad. Desde el punto de vista militar, ya ganamos”, repitió el presidente de Estados Unidos en una entrevista para a ABC News, publicada este martes, tal y como él mismo apuntó. “Ya me oyeron decirlo un millón de veces”, reconoció.
Trump evitó, no obstante, pronunciarse acerca de si los ataques de Irán sobre Emiratos Árabes Unidos (EAU) supusieron una violación de la tregua. “Ya veremos qué pasa”, dijo. En un acto en la Casa Blanca el lunes minimizó el alcance de estos ataques afirmando que “no hubo daños importantes”.
Asimismo, restó importancia a la posible duración de la guerra, ya que según él, en contraste con lo que apuntan las encuestas, existe una gran aceptación entre el público estadounidense hacia esta guerra. “El tiempo no es un factor crucial para nosotros”, aseguró.
Por otro lado, el presidente de Estados Unidos afirmó que tienen el control del estrecho de Ormuz después de poner en marcha la operación ‘Proyecto Libertad’, una iniciativa “humanitaria”, según dijo hace unos días, con la que pretender facilitar el tráfico marítimo de aquellos buques atrapados en el golfo Pérsico.
Con respecto a la reservas de uranio de Irán, principal argumento que esgrimieron Estados Unidos e Israel para poner en marcha esta nueva ofensiva, Trump minimizó su alcance como consecuencia de los bombardeos lanzados en junio.
“Probablemente no se pueden usar”, dijo el jefe de la Casa Blanca, aunque apuntó que le gustaría hacerse con ellas para evitar que las autoridades iraníes “caigan en la tentación” de insistir con sus aspiraciones nucleares.
