Txupinazo en Alicante

Día apropiado para medir la expansión de la crisis. No hay txupinazo en Pamplona la víspera de San Fermín. Un vacío difícil de imaginar, inconcebible hace unos meses para un pueblo volcado con las célebres fiestas que abarrotan sus calles. El alma de los navarros se encogerá a las doce de este mediodía. La nostalgia cubrirá el hueco de la euforia. Una mueca melancólica torcerá el gesto de la nutrida representación del Reino en una Real que busca, desde la lejanía del Mediterráneo, lanzar su proyectil que termine en Europa. Los Monreal, Remiro, Aihen y Merino llevarán un ‘pañuelico’ imaginario en el cuello mientras defienden la candidatura continental de su equipo contra el Levante.



El primero de los cinco encierros que le restan a la Real es contra una peligrosa manada de buenos futbolistas. Un lunes de julio que depara la inquietante estampa de tener que lidiar con una monumental plaga de seis bajas por lesión, con una atmósfera asfixiante de 28 grados en pleno Alicante y con el impredecible efecto de actuar en un exilio: el Levante se ha mudado a La Nucía por las obras en el Ciutat de Valencia. Unas condiciones muy singulares que no conviene separar del papel previo al choque.

La previa del Levante-Real Sociedad
La previa del Levante-Real Sociedad

La batalla será dura, como la persecución de un astado en Mercaderes. Reforzar la aspiración europea pasa por que la Real redacte un punto y seguido a la victoria que cosechó en la pasada jornada sobre el Espanyol. Seguir sumando, y sobre todo ganando, sería el espaldarazo reparador a los palos de ciego protagonizados por un equipo venido a menos. El Levante aguarda con la permanencia en Primera asegurada. O sea, con el objetivo cumplido.

Siete refuerzos del Sanse

La Real aterrizó a eso de las nueve de la noche de ayer en Benidorm, pero sin la más mínima intención de hacer turismo. Imanol
Alguacil no se cansa de repetir que las excusas están para romperlas por la mitad. Las eventualidades, desde luego, no facilitan el desempeño de un entrenador que cuenta con media docena lesionados que se quedaron en casa. David
Zurutuza, dolorido en el tobillo derecho, es el último en caerse de la convocatoria y en unirse al dique seco que protagonizan Zaldua, Illarramendi, Januzaj, Guevara y Sangalli.

El soplo de aire fresco en la plaga de julio lo encarna Ander
Barrenetxea. El joven extremo se ha recuperado de su lesión y entró en la lista de 23 que refuerzan siete integrantes del Sanse: Arambarri, Pacheco, Zubimendi, Roberto
López, Djouahra, Lobete y el meta Zubiaurre. El central de Elizondo y el pivote donostiarra son los ‘potrillos’ con opciones de hacerse con una plaza de la alineación.

Los planes de Imanol son más enigmáticos que nunca. Se ha abierto la veda de la titularidad en la portería, con la reaparición flamante de Moyá. El encargado del gol en la delantera puede ser Willian
José o también Isak. Los dos marcaron al Espanyol. Gorosabel parte con ventaja para suplir a Zaldua, sin descartar a Aritz
Elustondo en el lateral derecho. Y el estado físico de Martin
Odegaard marcará el centro del campo. Si el dolor que acusa en la rodilla no se lo impide, será titular. Un conglomerado de recursos con la clara condición de que Merino y Oyarzabal sigan siendo los baluartes.

La empresa de conquistar La Nucía no será sencilla. El Levante, que profanó Anoeta en la primera vuelta (1-2) con una actuación brillante, ha holgado su propósito de salvarse y es libre de pecados a falta de cinco jornadas. Paco
López sólo lamenta un lesionado, Iván Pérez, y recupera a Gonzalo
Melero. Su idea podría pasar por introducir en el ‘once’ a los laterales Miramón y Clerc, quienes descansaron la última jornada. La Real tendrá que vigilar a Campaña, Rochina, Morales o Roger para no cantar el ‘Pobre de mí’ el día del txupinazo.


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