Un Ja Morant distinto reina en un descafeinado Juancho vs Aldama

Un Ja Morant distinto reina en un descafeinado Juancho vs Aldama

Ja Morant, traicioneros instintos verbales contra los árbitros aparte, ha madurado porque ha asimilado, todavía más, que competir es también compartir. Por eso en gran parte, por su altruismo como alarde de su madurez, con 19 puntos pero también con un récord personal de 17 asistencias, los Memphis Grizzlies profundizaron en Toronto en la crisis de los Raptors en un descafeinado duelo español entre Juancho Hernangómez y Santi Aldama, titular Juancho por sexto partido consecutivo pero sólo 11 minutos en pista con 2 rebotes, 6 tantos, 5 capturas y 1 asistencia para el canario pero retirado por lesión al final.

Afortunadamente, aunque el ala-pívot se retiró cojeando y siguió cojeando luego en el vestuario, no parece nada grave. “Ha sido una torcedura de tobillo pero nada serio, le hemos retirado por precaución”, afirmaba el entrenador de Memphis, Taylor Jenkins, después de que los de Tennessee constataran el mal momento de su rival, octava derrota del conjunto canadiense en los últimos 10 partidos, cada vez más abajo en el Este -undécimos con 15-20-, mientras los Grizzlies se mantienen fuertes en el Oeste, terceros con 21-13.

Los piropos de Jenkins a Nick Nurse como entrenador innovador y campeón que de la NBA que es, fueron el pícaro prólogo de una lección magistral esta vez sobre el técnico de los Raptors. Porque los Grizzlies, esos a los que se les acusa de ‘imberbes’ cuando aparecen en la conversación que más importa –el que más barba tiene y el más veterano de los activos es Steven Adams con sólo 29 primaveras-, exhibieron también madurez como equipo. Unos Grizzlies que, sobre todo al principio, fueron más Raptors que los propios Raptors con tanta transición, que incluso no parecieron ni ellos mismos, ‘arrinconado’ Ja Morant en la ofensiva, sólo 4 puntos en el primer cuarto.

La gran jugada maestra de Jenkins, que sabe bien el ‘frío’ que pasan las estrellas en Toronto con O.G. Anunoby como sombra y unas cuantas más al acecho con las ayudas, fue hacer ‘desaparecer’ a Morant los primeros minutos. Los Grizzlies esquivaron el preparado plan defensivo de los Raptors manteniendo al base al margen del balón, apilando puntos en transición y mediante otras jugadas en el cinco contra cinco como los cortes al espacio de la pintura que dejaba Steven Adams situándose en la cabecera.

El pívot acumuló 14 puntos y 17 rebotes en lo que fue una modélica victoria coral, con también 16 tantos de Desmond Bane, 15 de Jaren Jackson Jr., 11 de John Konchar y, sobre todo, los 25 de Dillon Brooks (7/14 en lanzamientos), un canadiense motivado en su país, que impone de cara al Mundial de 2023 sólo con ver el ‘backcourt’ que pueden armar con Shai Gilgeous-Alexander y Jamal Murray como bases. Una Copa del Mundo que no verá a Pascal Siakam, que siempre responde -25 puntos y 10 rebotes-, por mucho que los Raptors exijan al camerunés al límite cada noche, 38 minutos esta vez.

El equipo de Nurse se enredó en la física defensa de los Grizzlies, que colapsaron muy bien la zona y controlaron el rebote con Adams como líder de esa faceta, más imponente este año el pívot dado que es capaz de cambiar mucho más en defensa y más rápido a la hora de salir a puntear tiros al perímetro sin haber perdido capacidad de intimidación. Los Raptors añoraron alternativas más allá de Siakam, Gary Trent (20 puntos) y O.G. Anunoby (16), buscando con frecuencia el uno contra uno del ‘center’ camerunés contra Dillon Brooks. Un juego demasiado individualista y quizá falto de pase con las 21 asistencias del equipo canadiense ante las 37 de los Grizzlies.

No ayudó para nada Scottie Barnes, quien, pese a su doble-doble con 14 puntos y 10 rebotes se plantó al descanso sin anotar con un 0/6 en lanzamientos. El ‘Rookie’ del Año del curso pasado es blanco de críticas porque un sector de la prensa especializada en los Raptors considera que no ha trabajado este verano para mejorar e incluso, al margen de bajar la anotación -de 15,3 a 14,6 puntos-, ha empeorado sus porcentajes de tiro -de 49% a un 45%-, y la defensa.

Mientras, el Jugador Más Mejorado de la pasada campaña, sigue haciendo eso, mejorando. No sólo fuerza con ese liviano pero fibrado cuerpo -1,88 y 79 kilos-, en el que no se aprecia ningún pliegue de piel ni sentado, Morant juega cada vez con más inteligencia a la hora de distribuir y, ante los 2×1 o la acumulación de gente en el ‘pick and roll’ siempre encontró al compañero libre. “Trabajo cada año para mejorar en todo pero mis compañeros tiraron también con confianza”, resaltó Morant, un ‘pequeño’ cada vez más grande.




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