Una mudanza imposible en San Mamés


Todo empezó mucho antes de que los socios pasaran por aquellas oficinas ambulantes para reelegir localidad en el nuevo campo. Alguien, llamémosles entidades o entelequias, decidió que el sector más visible de la animación se ubicase en un córner, probablemente para escorar mensajes y reivindicaciones discrepantes. A partir de aquella decisión unilateral y vinculante, una sucesión infructuosa de reuniones y declaraciones públicas dieron paso a años de frustración y a un camino por recorrer en el que nunca se quiso avanzar. ¿Sus responsables?



Un proceso electoral y un resultado inesperado han abierto la puerta a rehacer lo que otros decidieron deshacer sin consenso alguno. El Athletic quiere recuperar aquel fondo de detrás de la portería, pero se encuentra con baches difícilmente superables con números en la mano. Será imposible reubicar con cierto éxito a aquellos socios que adquirieron sus localidades agrupados con familiares y amigos. No se trata de una guerra entre socios, ni de cuestionar la idoneidad de una medida que enmiende un grotesco error del pasado. Más bien de derechos e individualidades que suman colectivos. Es positiva la recuperación de una grada sin perder por el camino a miembros de otras. San Mamés sois todos. Que no se pierda el mensaje.


Source link