Wembanyama, los Spurs y Popovich, una alianza perfecta para la NBA

Wembanyama, los Spurs y Popovich, una alianza perfecta para la NBA

La lotería del Draft dibujó un destino de película para Victor Wembanyama, la estrella de futuro de la NBA. El número uno cayó en manos de los San Antonio Spurs, una de las franquicias más consolidadas a nivel cultural y deportivo dentro de la liga estadounidense. En la banda, Gregg Popovich se relame y, probablemente, piensa ya en cómo explicar a su familia que optará por alargar aún más su fecha de jubilación. Tiene 74 años, pero esta oportunidad no la dejará pasar. “Seguro que se ha abierto un vino esta noche”, bromeaban los ejecutivos del equipo en Chicago, el lugar donde se definió el nuevo rumbo de la liga.

No es una realidad todavía, pero se da por hecho que el próximo 22 de junio el equipo texano elegirá al francés de 19 años. Solo hace falta ver los brincos y gritos de alegría de Peter J. Holt, el propietario, tras llevarse la primera elección anoche, incapaz de guardar las formas al comprender la dimensión de su fortuna.

La afición de San Antonio celebró también en las calles, los cláxones resonando por todo El Álamo y las banderolas de los Spurs apareciendo por todos los rincones de la ciudad. En Texas hará una década que no celebran un campeonato, y lo primero que le escucharon a su futura promesa fueron las palabras mágicas. “Voy a intentar ganar un anillo cuánto antes, así que prepararos”, soltó sin tapujos. Él siempre ha dicho que se siente listo, y es que lleva más de diez años trabajando para este momento.

Otro diamante en bruto para Popovich

“No merecemos más suerte en la historia”, decía el legendario Pop a horas de la lotería. No la merecían, pero la tuvieron igualmente. El número uno de Wemby es suyo, otro talento generacional como ya lo fueron en su día David Robinson y Tim Duncan. “Elegimos a Tim y antes a David, no podemos llorar para nada. Hay que empezar de nuevo y, personalmente, estoy agradecido por la buena fortuna que he tenido”, comentaba en declaraciones recogidas por el San Antonio Express News.

Con Duncan, número uno del Draft de 1997 que cayó en sus manos después de una sola temporada de tanking, Popovich construyó a los legendarios Spurs que ganaron cinco títulos entre 1999 y 2014. La franquicia texana se ha convertido, bajo su batuta, en una de las más exitosas de la historia de la competición. En 2023, el golpe de suerte que no merecían ha vuelto a poner en manos del técnico un diamante en bruto a la altura de sus otros dos números uno, también pívots y ambos miembros del Salón de la Fama tras su retirada.

“Por supuesto que me ha pasado por la cabeza”, reconocía Pop sobre la posibilidad de reclutar a Wembanyama, que a pesar de tener un marco de interior es un jugador indescriptible según las convenciones y posiciones tradicionales. El preparador de 74 años ejerció como profesor de Robinson cuando era principal asistente de San Antonio en sus primeros años en la liga. Después de un breve paso por Golden State, regresó al equipo como General Manager y despidió a su propio técnico nombrándose a él mismo sustituto. Ahí trató a El Almirante en su madurez y le juntó contra otro pupilo excelente, la piedra filosofal de todos sus títulos. El resto es historia.

Con Robinson y Duncan, Popovich trazó un ataque y defensa basado en las torres gemelas, un buen augurio de lo que puede construir con otra figura que supera a ambos en talla, habilidad y capacidad de tiro. A pesar de su avanzada edad, la posibilidad de abrir otro capítulo dorado en San Antonio puede convertir al mito de los banquillos en el primer octogenario en dirigir una franquicia de la NBA.

Una fuerte conexión internacional

Aterrizar en San Antonio, como reconoció el propio Wembayama, tiene un significado muy especial para cualquier jugador francés. Allí jugaron Tony Parker y Boris Diaw, sus grandes embajadores históricos en Estados Unidos y primeras figuras del mismo camino que Pau Gasol abrió en España. “Creo que la mitad del país, sino todo, quería que San Antonio tuviera la primera elección”, aseguraba Wemby tras conocer su destino. “Me lo ha dicho el universo”, le gritó a Brian Windhorst de la ESPN cuando el número uno cayó en Texas. “Sí, ya lo pensé por la mañana, era una mezcla de sueños, sentimientos… a veces pasa”, añadió.

El dato

¿Cuánto mide realmente Victor Wembanyama?

Huella asegurada en la NBA

Cuando debute en la NBA, el larguirucho francés se convertirá de inmediato en uno de los jugadores más altos de la historia de la competición. Su altura oficial ahora mismo es de 2,21 metros según los últimos datos de la liga francesa, si bien hay medios que le sitúan en 2,28. A su edad, todavía puede crecer y se puede asumir que llegará a la liga entre los 2,23 y los 2,25 metros. Según la FIBA, oficialmente ‘solo’ mide 2,19, pero son datos también antiguos. Una foto al lado de Rudy Gobert, que mide 2,17 metros, deja claro que es claramente más alto. Si damos por buena la estimación de The Athletic, que le sitúa en ese 2,25, atentos al dato. Solo cinco jugadores a lo largo de la historia de la NBA le superan en altura: Tacko Fall (2,28 m) Yao Ming, Shawn Bradley, Manute Bol (2,31 m) y Gheorghe Muresan (2,34 m). Lo curioso es que él juega con tacto de base y muñeca de alero.

Los Spurs celebraron este curso su 50 aniversario como franquicia. Situados en un mercado mediano, ni de lejos a la altura de Lakers, Warriors u otros colosos como Knicks y Celtics, presentan el equilibrio perfecto para una estrella emergente. Una cultura deportiva muy establecida, una propiedad que confía desde hace casi tres décadas en el mismo grupo de trabajo y una tradición por incluir a jugadores internacionales, empezando por Duncan y terminando en el propio Gasol. De por medio, otros mitos como Parker, Diaw, Manu Ginóbili y Fabricio Oberto.

“Estas oportunidades no llegan muchas veces, y de hecho las quieres con cuentagotas”, comentaba, también pletórico, R.C. Bufford, CEO del equipo y mano derecha de Pop desde el inicio del actual proyecto iniciado en 1996. “Ahora toca hacer el trabajo que merece esta oportunidad, pero estamos encantados por la ciudad, la afición y la comunidad”, añadía. Más allá de los mitos, en San Antonio reina un aroma internacional también en la actual plantilla. Jeremy Sochan es de madre polaca, está el canadiense Khem Birch y dos africanos con cierto recorrido como Charles Bassey, nigeriano, y Gorgui Dieng, senegalés. En marzo, incluso, añadieron a Sandro Mamukelashvili, un georgiano para reforzar la segunda unidad.

‘Wemby’, un encaje perfecto

“La gente habla de un talento único en su generación, pero solo piensan en su impacto sobre la pista gracias a sus habilidades”, avisaba Brian Wright, GM de la franquicia. Ellos ven su potencial mucho más allá: “Su habilidad de ser buen compañero, de pensar en el juego, su aproximación y profesionalismo. Él es único de muchas formas distintas”. Wembanyama llega a unos Spurs en plena reconstrucción, y él aterriza en San Antonio como la piedra filosofal del nuevo proyecto.

La revolución en Texas empieza con Wemby, pero va mucho más allá. Gracias a los movimientos de los últimos años, con veteranos como LaMarcus Aldridge y DeMar DeRozan despedidos y jóvenes prometedores como Derrick White y Dejounte Murray traspasados, los Spurs contarán con hasta siete elecciones de primera ronda y siete más de segunda entre 2023 y 2025. En la actual plantilla, primeras rondas recientes como Keldon Johnson, Devin Vasell, Malaki Branham y Sochan aseguran un mínimo núcleo duro prometedor para rodear al “alienígena”.

Así le definió LeBron James en febrero tras verle por vez primera, y Wembanyama se mostró encantado con la comparación. “No me gustaba lo de unicornio. Me gusta lo de alienígena, porque es algo que no es de este mundo. Es lo que estoy trabajando para conseguir, ser algo único y original”, decía el francés en una entrevista con Sports Illustrated. Más recientemente, estrellas como Stephen Curry y Kevin Durant han dado también su opinión sobre el jugador que amenaza en reordenar los poderes de la liga. “Cuando llegué la liga tendrá un problema”, vaticinaba el alero de los Suns. “Es como un jugador de videojuego, un base de más de 2,20 metros. Como hacer trampas”, alucinaba el base de los Warriors.

El encaje del talento en San Antonio resulta evidente. A los Spurs les falta todavía una figura capaz de cargar con gran parte del peso ofensivo y ejercer de ancla en defensa. Es lo que otros equipos han logrado y como demuestra la tendencia de los últimos MVP. Anteto, Jokic y Embiid cumplen, más o menos, la misma premisa. Dibujar el futuro quinteto de Popovich es aparentemente sencillo: Tre Jones en la dirección, Devin Vasell de escolta, Keldon Johnson de alero, Jeremy Sochan de cuatro y Wemby de cinco multiusos.

Los precedentes sonríen también en cuanto a la mejora inmediata del equipo. Después de elegir a Robinson en 1987, los Spurs lograron 35 victorias más en 1989, su verdadero año de debut una vez cumplidas sus obligaciones con la Armada. Con Duncan, en 1997, pasó lo mismo, y en 1998 ganaron 36 partidos más. Luego, en 1999, lograron el primer anillo de la historia de la franquicia.

Wembanyama se mostró igual de ambicioso tras conocer su destino. Él quiere ganar cuánto antes su primer anillo. Por ahora, la presión parece resbalarle y la ilusión desborda a todo el mundo.




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