“Yo juego para superar retos”

Josu Ozkoidi (Donostia, 1990) acaba de ascender a Segunda con el Sabadell. Tras 11 años en Segunda B y 141 partidos con el Sanse, el que fuera uno de los más prometedores canteranos txuri urdin, repasa su camino hasta el fútbol profesional.

Acaban de lograr el ascenso a Segunda tras un duro playoff, ¿Cómo lo recuerda?

Pues ha sido como una especie de Mundial, con cuartos de final, semifinal y final. Todo el mundo tenía la incertidumbre de ver cómo íbamos a llegar al primer partido porque llevábamos mucho tiempo sin competir. Pero la verdad que parecía que el guion lo había escrito Hitchcock, con dos partidos ganados en los penaltis. En el primero nos empataron en el 93’, en el segundo nos remontaron y metimos en el 92’ y la final la empezamos perdiendo. Ha sido bastante emocionante. Han sido 12 días de puro fútbol y al ser una familia todo el equipo, ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, por no decir la mejor, a nivel futbolístico.

Ha pasado 11 años en Segunda B y ahora, con 30 años, afrontará una campaña en Segunda, ¿Cómo se siente?

Pues lo del ascenso ha sido un subidón, pero yo todavía no me hago a la idea. Hasta que no empecemos a entrenar o jugar yo creo que no me voy a hacer a la idea. Pero sí que ha costado mucho. Llevo 11 años en Segunda B y llevaba solo un playoff que hice con el Real Unión. Estamos con muchas ganas de empezar, aunque no sabemos ni cuándo ni cómo empezaremos por todo el tema de la pandemia. Eso sí, por suerte renové antes del playoff y me aseguré que si ascendíamos jugaría en el Sabadell.

Qué casualidad también que el día del ascenso alcanzó los 100 partidos con el Sabadell.

Sí, soy centenario. La verdad es que estoy muy contento, estoy muy a gusto en Sabadell. Sigo feliz y, además, en lo deportivo va todo muy bien también. Estoy encantado.

Pero ha cambiado mucho la situación del equipo desde que llegó, ¿No?

Sí. Se habla mucho que para el Castellón y nosotros la temporada pasada en el último partido era o ganar o bajar a Tercera. Y los dos hemos subido este año. El fútbol es así de caprichoso. Nuestro ‘once’ contra el Barça B en la final, salvo tres jugadores, era el mismo que en el último partido de la temporada pasada. La directiva no se volvió loca con una revolución y seguimos muchos del año pasado. Al final, esa continuidad y con el mismo entrenador ha dado sus frutos.

Su camino hasta Segunda ha sido largo. También jugó 141 partidos con el Sanse y tres temporadas en el Real Unión.

Sí. Al final cuando un chaval sube al segundo equipo de la Real siempre aspira a jugar en el primer equipo. Yo estuve en el Sanse seis años porque subí en mi último año de juveniles. Aquel año justo bajamos a Tercera, aunque el siguiente volvimos a Segunda B. Pero sí, he estado mucho tiempo. Luego en el Real Unión, en los dos primeros años me tocó vivir dos años buenos en lo deportivo. Pero un año antes de llegar yo casi bajan y llegó Aitor Zulaika y alguno más. Hicimos playoff el primer año y en el segundo nos quedamos a las puertas. Han sido bonitos todos los años, guardo recuerdos impresionantes de los compañeros, pero también ha sido duro porque la Segunda B es un pozo. Al final el trabajo a veces da sus frutos. Aunque haya sido con 30 años, ahora es cuando mejor me encuentro y ha sido todo perfecto.

¿Se podía imaginar que podía llegar hasta donde ha llegado?

Siempre te imaginas jugando en Primera o Segunda. Sí que es verdad que, cuando sales del filial, es como que empiezas a conocer el fútbol de verdad. Siempre que estas en un filial estas como en las nubes. Te lavan la ropa y económicamente bien todo está bien. Y cuando sales de ahí dices: ‘A ver qué me depara el futuro…’. Yo, además, aguanto en el club en el que estoy mucho si me encuentro a gusto. Pero sí que te imaginas, para eso juego, para superar retos. Ahora lo que pasa es que lo he conseguido y no me hago a la idea (se ríe).

¿Con qué objetivo miran el futuro?

La idea es la de todos los equipos que suben, que es consolidarse. A partir de ahí, ya se verá. El Fuenlabrada, por ejemplo, quitando toda esta movida que ha habido con ellos, iba a jugar un playoff para subir a Primera y hace un año estaban en Segunda B. Nosotros no cerramos la puerta a nada, pero evidentemente y siendo realistas, lo que hay que hacer este año es aguantar en Segunda.

”Hay vida más allá de la Real”

Ozkoidi es un ejemplo de que hay vida más allá de la Real. “Sin duda que hay vida más allá de la Real. A los canteranos les diría que sigan trabajando porque el fútbol da muchas vueltas. Y no es palabrería, hay miles de ejemplos. Que no bajen los brazos. El hecho de no llegar al primer equipo no quiere decir que no seas lo suficientemente bueno para jugar en Primera. Que intenten buscar un proyecto bonito e ilusionante. A partir de ahí, trabajar, sin eso no hay nada que hacer”.


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