Al mago le sabotearon su función


El partido ante el Madrid, de lucha, entrega, sacrificio y fe, no era, a priori, para Adnan
Januzaj. Su finura, elegancia y toque le hicieron ver la primera hora de juego desde la grada. El ritmo caribeño del Madrid, que cualquiera diría que se podía poner líder, invitó a Imanol a introducir chocolate belga para tratar de endulzar el amargo sabor que estaba dejando la batalla.



Entró el bruselense para ocupar el sitio de un meritorio Oyarzabal, que fue el mejor junto a Zubeldia, hasta que entró Januzaj para poner patas arriba el ataque de la Real. Ocupó, en todo caso, el costado derecho desplazando a Portu hacia la derecha. El primer balón que tocó el mago belga ya evidenció que estaba inspirado. Controló con el exterior y arrancó de fuera hacia dentro rompiendo una línea de presión. Su envío, sencillo, fue un regalo para Casemiro. El único error que cometió durante 30 minutos.

La primera sensación de peligro nació de sus botas. Le llegó el cuero tocado desde el costado, controló con sutileza con la zurda para dejársela a su pierna menos buena, la derecha, sin dudar en sus capacidades. El chut se marchó alto, pero si el público estuviese apretando en la grada Zabaleta son de esas jugadas que cuentan medio gol.

Incomprensible decisión

Con solo siete minutos sobre el césped de Anoeta el mago decidió que era momento para sacar su conejo de la chistera. Con un Madrid parapetado en su área y con dos líneas de cuatro juntas esperando que el reloj llegara al 90, Januzaj quería salsa y empató el partido. Digan lo que digan los de rojo y Martínez
Munuera desde la sala VAR.

Januzaj la cogió con mimo en la frontal, levantó la cabeza y no dudó en sacarse un zurriagazo que pilló desprevenido a un Courtois que vino venir el balón, pero no pudo parar dada la potencia otorgada por ‘magic Janu’. Los realistas celebran con ganas el empate en un momento en el que estaban mereciendo, al menos por insistencia, el empate. Mano arriba de Estrada Fernández para la incredulidad de Januzaj, que juró en arameo y en el resto de los siete idiomas que habla. El fuera de juego posicional de Merino, inexistente puesto que se aparta y está a cinco metros del meta, privó a la Real de al menos tener la oportunidad de vencer al Real Madrid.

El golpe bajo no impidió que Januzaj se derrumbara. El belga continuó como un puñal punzando a la defensa del Madrid y conectó con Isak, Roberto
López y Portu, aunque sin mucho tiempo con el que maniobrar. Dejó otro detalle de la inmensa calidad que posee driblando a Marcelo con arte, pero al mago le sabotearon su función.


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