cómo usarlo como remedio de belleza

Conocido mayoritariamente como laxante ya que es uno de los mejores remedios naturales o caseros para el estreñimiento, en realidad el aceite de ricino , de origen vegetal y ácido graso, obtenido a partir de Ricinus communis también puede ser muy útil como bálsamo de belleza. Conozcamos a continuación mejor, cómo usar el aceite de ricino en la belleza.

Aceite de ricino: cómo usarlo como remedio de belleza

La planta Ricinus communis tiene hojas con bordes dentados y dispuestas en racimos. Los frutos, en cambio, son cápsulas espinosas que se abren una vez maduras, liberando las semillas. Son las semillas las que, si se exprimen, dan lugar al aceite que hay que utilizar 100% puro para poder beneficiarnos de todas sus propiedades para la belleza. Pero ¿cómo usarlo?

Para el cabello

El aceite de ricino sobre el pelo es útil como prevención para reequilibrar la cantidad de sebo presente en el cabello antes de que se dañe por culpa de las puntas abiertas, y como ayuda para poder reparar estas. Simplemente tenemos que extender unas cuantas gotas con la ayuda de un hisopo o algodón. Se tiene que aplicar en las puntas dos o tres veces por semana para evitar que el cabello se rompa.

En cambo si lo usamos como mascarilla reestructurante, lo ideal y más aconsejable es mezclarlo con otro aceite como el aceite de almendras (una cantidad de aceite de ricino por dos de aceite de almendras) y lo dejamos actuar al menos treinta minutos antes de aclarar bien y lavar. Si queremos utilizarlo como acondicionador, basta con poner unas gotas en el cabello con el peine después del lavado.

Para piel y uñas

El aceite de ricino puede ser también bueno para tratar la piel y las uñas gracias a sus propiedades nutritivas. Lo único que tienes que hacer es aplicar una pequeña cantidad con un algodón una vez al día. Si queremos usarlo para pieles secas en codos y rodillas, tan solo untarlo después de pasarlo y dejas que se absorba de forma natural.

Para pestañas y cejas

En el caso de las pestañas debilitadas, para reponerlas basta con limpiar un viejo tubo de rímel ahora vacío e introducir el aceite. De esta manera, puedes cepillarlo fácilmente directamente entre las pestañas. Si, por el contrario, queremos que las cejas sean más gruesas y luminosas, basta con untar un hisopo empapado con unas gotas de aceite sobre ellas todos los días.


Source link