El curioso caso de la segunda oportunidad del piloto Mika Pérez

El curioso caso de la segunda oportunidad del piloto Mika Pérez

Como decía el añorado periodista del básket Andrés Montes, “la vida puede ser maravillosa” y sino que se lo cuenten al piloto de 23 años Mika Pérez que el pasado 15 de diciembre anunciaba a través de sus redes sociales su “retirada definitiva” del motociclismo alegando como motivo que “si no tienes dinero no llegas a ninguna parte” y este 18 de enero el equipo RNF Racing lo confirmaba como su nuevo piloto para la Copa del Mundo de MotoE 2023, competición que comparte algunos Grandes Premios con el Mundial de MotoGP, calificándola de “la mayor oportunidad de mi vida”.

No era el único bombazo que anunciaba el RNF Racing propiedad del malasio Razlan Razali, que en MotoGP estrena este 2023 nueva asociación con Aprilia tras su debutar, y con éxito inicial, con Yamaha. En su comunicado también rescata para su equipo en el Mundial de las motos eléctricas a uno de los ingenieros más laureados que tenía el paddock hasta 2022, el catalán Ramon Forcada, ingeniero de pista de ganadores de carreras con él como Álex Barros, Carlos Checa, Casey Stoner o Maverick Viñales y de títulos mundiales, concretamente tres, con Jorge Lorenzo. El ingeniero de Moià pasa a tener responsabilidades nuevas ya que será el team mánager del equipo que componen Mika Pérez y Andrea Mantovani.

El piloto de Altea, que ha compaginado su carrera deportiva con estudios de ingeniería, se deshacía en elogios antes esta nueva oportunidad en sui carrera: “En primer lugar, me gustaría dar las gracias a RNF Racing por darme esta oportunidad, que ha sido la más importante hasta ahora en mi carrera deportiva. Para mí, formar parte del paddock de MotoGP en la Copa del Mundo FIM Enel MotoE y trabajar con un jefe de equipo de clase mundial y ahora director de equipo como Ramón Forcada es un honor y un gran reto. Mis expectativas son mejorar en cada carrera e intentar luchar por las primeras posiciones. Por supuesto, no será fácil pero daré el 100% para conseguir mis objetivos.”

Aquel 15 de diciembre terminaba su hilo en Twitter Mika con un  “el motociclismo me ha enseñado que no hay que rendirse nunca, así que no me voy a rendir para conseguir mis objetivos en la vida”. Los cifraba en “es momento de enfocarme en terminar mis estudios de ingeniería y estoy seguro que voy a poder seguir dentro del mundo del motociclismo ya sea como coach o ingeniero de pista”.

Eran tremendos los motivos por los que un piloto de solo 23 años, subcampeón del Mundo WSSP300 2018, con 3 victorias 10 podios y 5 poles en el mundial, debía tomar otro camino: “La razón de no tener moto es sencilla, todo el mundo lo sabe, si no tienes dinero, es duro pero es así, no importa el talento que tengas y es lo peor de este deporte. Siempre he tenido que demostrar en la pista que podía destacar con pocos medios y compaginando mi carrera deportiva con los estudios, pero no ha sido suficiente. Aunque he llegado más lejos de lo que me esperaba en mis inicios, creo que no he podido demostrar mi verdadero potencial y eso es lo que más me duele”.

Ahora le llega la que califica como “la mayor oportunidad de mi vida”. Y uno de los que más ha creído en él ha sido el propio Ramon Forcada: “Demostró un talento increíble en la European Junior Cup y en el Campeonato del Mundo Supersport 300, así que sería una pena no darle la oportunidad de seguir afinando sus habilidades. Estamos muy ilusionados por ver lo que puede hacer en la categoría MotoE”.

También el gran jefe Razali explica que “Mika es otra perspectiva emocionante, un piloto joven y ambicioso, y estoy seguro de que con su experiencia en World SuperSport, puede contribuir a hacer algo especial para el equipo”.




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