LeBron James jura no volver a perderse unos playoff: "Esto duele mucho"

Las estrellas de la NBA se pierden una media de 28 partidos por temporada

En las últimas tres temporadas, las grandes estrellas de la NBA, como indica su condición de All Star, nunca han jugado más de 80 partidos. De promedio, los referentes de la competición se perdieron 28 encuentros de temporada regular el curso pasado, y cinco de ellos se quedaron en blanco por diferentes motivos, aunque el principal de ellos son las lesiones. Zion Williamson explica la parte más lógica del problema, pero los casos de Ben Simmons y Kyrie Irving, también del de John Wall, añaden otras variables a la problemática.

Los dos últimos MVP son quienes mejor han rendido entre la élite de la élite, pero aún así no alcanzan a la regularidad y presencia de antaño. Giannis Antetokounmpo disputó 67 partidos, mientras que Nikola Jokic alcanzó 74 y en los playoffs pareció llegar agotado. ¿Ha cambiado el ritmo de juego? ¿Intentan los equipos controlar el cansancio de sus astros? Hay varias teorías pero pocas conclusiones definitivas a pesar del interesante estudio propuesto por True Hoop, medio de pago de referencia especializado en la NBA.

Entre los apuntes más interesantes del estudio del periodista Henry Abbot están las cifras de partidos acumulados por las que son, probablemente, las estrellas más mediáticas de la liga en las últimas tres campañas: Kevin Durant (0, 35 y 55), LeBron James (67, 45 y 56) y Stephen Curry (5, 63 y 64). Según Basketball-Reference, otro portal líder para la consulta estadística, estos fueron los únicos jugadores que completaron el pleno de 82 partidos el curso pasado: Deni Avdija, Saddiq Bey, Mikal Bridges, Kevon Looney y Dwight Powell. Ni una estrella, y tan solo cuatro de ellos acumularon minutos propios de un jugador titular.

Incluso jugadores que han presumido de una cultura de esfuerzo y trabajo de primer nivel, entre ellos Jimmy Butler, Joel Embiid, LeBron James y Russell Westbrook, se han acostumbrado a perderse muchos partidos por culpa del control del esfuerzo y las lesiones:

Butler no ha jugado más de 58 partidos en ninguno de los últimos cuatro años.

• Desde que fue elegido en el Draft hace ocho años, Embiid nunca ha jugado más de 70 partidos en ninguna temporada y se ha perdido casi cuatro temporadas acumulando todas sus ausencias..

Westbrook, que entre 2008 y 2013 no se perdió ningún partido (439 seguidos), ha disputado 57, 65 y 78 las últimas tres campañas

LeBron, siempre un paradigma del juego físico y el trabajo sin descanso, ha tenido que aprender a poner freno y ha disputado 67, 45 y 56 encuentros estos tres últimos años.

Entre las razones expuestas para explicar esta notable reducción de partidos entre las estrellas, la principal teoría apunta a la dura carga física que representa la NBA de hoy en día, un juego mucho más dinámico y veloz comparado con décadas anteriores. Una excepción a este tipo de condición física descomunal, que prácticamente se ve en cada jugador de la liga, es Nikola Jokic, el MVP reinante. El juego del astro serbio parece más propio de los años 90, ya que puede permitirse no correr tanto ni saltar demasiado gracias a su talento enorme para leer lo que pasa encima de la pista. Desde su debut en la NBA, Jokic ha disputado siempre más de 72 partidos por temporada y es la estrella que menos encuentros se ha perdido entre los All Stars de las últimas campañas.

A pesar de ello, esa cifra notablemente inferior a los 82 partidos de antaño para muchos referentes indica otra tendencia en la liga. Los equipos entienden la fragilidad de los cuerpos de sus jugadores y empiezan a aplicar estrategias de control de cargas. Son notables los casos de Jimmy Butler, capaz de llevar a los Miami Heat a las Finales de 2020 habiendo jugado la mitad de los partidos de la temporada regular o de Kawhi Leonard, que hizo lo propio en la temporada del anillo de los Toronto Raptors. Una tercera tendencia que explica la ausencia de estrellas son las demandas de traspaso como las de Kevin Durant, los problemas extradeportivos como los de Kyrie Irving y los conflictos mentales como el de Ben Simmons. Otro caso a tener en cuenta es el de John Wall, un All Star sentado en el banquillo todo el curso pasado por los Houston Rockets para preservar su físico y valor de mercado, una táctica de dudosos resultados.

Una discusión pendiente desde hace años en la NBA es la reducción del calendario para reducir el estrés físico de los jugadores, pero cada partido de menos resultaría en menos ingresos de taquilla, televisión y patrocinios para la competición, y ese equilibrio no es fácil de mantener para la liga.




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