Sánchez reivindica su gestión de la pandemia frente a Casado: “Si hay algo en quiebra es su sentido de Estado”

Pedro Sánchez ha evitado, en su primer acto de partido en Madrid desde la campaña del 4-M, la más mínima mención a Isabel Díaz Ayuso. El nuevo secretario general del PSOE madrileño, Juan Lobato, también ha evitado las referencias expresas a la presidenta de la Comunidad en un congreso regional que espera que sirva como “punto de inflexión” para reconstruir un proyecto de gobierno alternativo al del PP tras el desastre de las elecciones autonómicas de mayo. La Moncloa y Ferraz han pretendido de esta forma no darle ningún protagonismo a la presidenta popular, que hace seis meses les sacó a los socialistas un millón de votos y ha convertido la confrontación con el Gobierno en una de sus señas de identidad. “El 4 de mayo se dio una situación crítica y compleja. La madurez de las organizaciones políticas también se mide en los contextos en los que tienen que encontrar su camino”, ha reconocido el presidente. El PSOE firmó su peor resultado y se convirtió en la tercera fuerza ―superada por Más Madrid― con 24 diputados y 612.000 votos, 13 escaños y 271.600 papeletas menos que en la victoria de 2019. Tras una autocrítica inédita en la que ha reconocido la “inacción” y la “espiral endogámica” de los últimos años, la nueva dirección de la federación madrileña ha concluido cuál es el gran flanco débil de Díaz Ayuso: el estado de “abandono” de los centros de salud.

“La socialdemocracia está más viva y es más necesaria que nunca frente al neoliberalismo. El PSOE, como dijo Alfredo Pérez Rubalcaba, es el partido imprescindible de nuestro sistema político”, ha dicho Sánchez, anteponiendo las políticas públicas del Gobierno, poniendo como ejemplos el éxito de la vacunación y de los expedientes de regulación de empleo (ERTE). “Si hay algo en quiebra es el sentido de Estado de la oposición del PP y de la ultraderecha”, ha sentenciado Sánchez ante las críticas continuas de Pablo Casado a su gestión de la pandemia y la salida de la crisis. El presidente ha incidido en el ritmo de vacunación, con el 90,6% de la población diana inmunizada, o en cómo el 94% de los 3,5 millones de trabajadores que se acogieron a los ERTE ya no están bajo esta cobertura. Y otro dato: los 20 millones de cotizantes de la Seguridad Social, una cifra que no se producía desde antes de la crisis financiera de 2008. “España va mejor, los datos están ahí, y garantizo que el próximo año España irá mejor. Estas van a ser las Navidades de la recuperación y vamos a estar mucho mejor que hace un año”, se ha comprometido. Bruselas acaba de revisar a la baja las previsiones de crecimiento para España y estima que el crecimiento este año será del 4,6%, 1,6 puntos menos que lo calculado por el Gobierno. La Comisión Europea aplaza a 2023 la recuperación del PIB previo al estallido de la pandemia. Otro factor en contra de los pronósticos de Sánchez es la inflación, disparada hasta el 5,4%, su nivel más alto en 29 años.

Pedro Sánchez y Juan Lobato, durante el acto del Congreso del PSOE-M.
Pedro Sánchez y Juan Lobato, durante el acto del Congreso del PSOE-M.JUAN BARBOSA

La precaución con que se ha sorteado el choque directo con la presidenta de Madrid ―Díaz Ayuso ha asistido este sábado al congreso del PP de Castilla-La Mancha, inmersa en su pugna con Génova por el control de los populares madrileños― no implica que Sánchez le conceda una importancia relativa a la suerte del PSOE en la comunidad que el PP ha convertido en su ariete contra el Ejecutivo. Al contrario. “España es un país muy desigual y en esta comunidad es un mal que se está extendiendo. Nuestro deber es emerger ese debate: el principal desafío de Madrid es la desigualdad, y no tengo ninguna duda de que el partido saldrá de este congreso más fuerte y unido”, ha aseverado. El respaldo de cinco ministros en el congreso del PSOE madrileño refuerza ese mensaje: Félix Bolaños (Presidencia), Isabel Rodríguez (Política Territorial), José Manuel Albares (Exteriores), Pilar Llop (Justicia) y Reyes Maroto (Industria, Comercio y Turismo) se repartirán en las mesas redondas y la clausura del congreso. Ferraz también se ha volcado con la presencia este sábado, además de Sánchez, del secretario de Organización, Santos Cerdán. La clausura correrá a cargo de la vicesecretaria general, Adriana Lastra.

El reto que el PSOE afronta en Madrid es “gigantesco”, ha recalcado Lobato, que ha incidido en el colapso de la sanidad pública en la región como punta de lanza para contrarrestar el discurso de Díaz Ayuso. El líder territorial ha incidido en cómo medio millón de madrileños aguardan para operarse en una lista de espera que se han duplicado en los últimos cinco años. “La comunidad más rica de España debería tener la mejor sanidad pública. Los Presupuestos para 2022, después de estos años sabáticos ―las cuentas autonómicas están prorrogadas desde 2019, sin que Díaz Ayuso presentase unos Presupuestos en 2020 y 2021―, proponen invertir menos que en 2019 con las urgencias de los centros de salud cerradas desde hace 600 días y la atención primaria abandonada. Este no es el Madrid que nos merecemos”, ha cargado Lobato. Convencido de que el PSOE puede crecer, sin descuidar a su electorado tradicional, por el centro entre los votantes de profesiones liberales de los nuevos barrios de la capital y de las grandes ciudades, en las tres semanas que han transcurrido desde su elección como secretario general le ha imprimido al partido un estilo más combativo que el que tuvo con Ángel Gabilondo. La bancada socialista abandonó el jueves el pleno de la Asamblea de Madrid en protesta por la decisión de la presidenta de la Asamblea de Madrid de expulsar a una diputada socialista por no retirar sus menciones el hermano de Díaz Ayuso, asegurando que “se dedica a ir por los hospitales a sugerir a las unidades de contratación a qué empresa hay que contratar”. El resto de fuerzas, incluido Vox, siguió al PSOE y abandonó el hemiciclo.

En medio del reconocimiento generalizado al anterior secretario general de Madrid, José Manuel Franco, bajo cuyo mandato pacificó una de las federaciones más complicadas del PSOE, la nueva presidenta regional del partido, Isaura Leal, ha instado a “salir fortalecidos” del congreso “para revertir el Gobierno más retrógrado de Madrid en toda la democracia” y el “trumpismo a la madrileña” que a su juicio encarna Díaz Ayuso. “Cita electoral tras cita electoral, los madrileños acabamos mordiendo la manzana envenenada que nos duerme otros cuatro años. Solo con un buen diagnóstico lograremos poner en marcha un plan que recupere Madrid para sus ciudadanos. Acabar con este reinado es difícil, pero no imposible”, ha observado Paloma López, secretaria general autonómica de Comisiones Obreras.


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