Una mujer se inyecta silicona industrial en los glúteos y muere horas después

Terrible caso el que ha tenido lugar esta semana en Brasil. Patricia Rodrigues dos Santos, una mujer de 34 años, ha fallecido en la localidad de São Gonçalo después de inyectarse silicona industrial en los glúteos. Quería aumentar el volumen de sus glúteos, y para ello acudió a un centro de estético que no contaba con autorización para llevar a cabo este tipo de intervenciones.

Tal y como ha confirmado el masajista que le inyectó la silicona, Patricia acudió al centro con el producto, y él se limitó a aplicárselo a pesar de no tener licencia para ello. La joven pagó unos 322 euros por la intervención. Solo unas horas más tarde empezó a encontrarse mal, y fue trasladada al hospital. Allí ingresó en estado crítico y falleció a la mañana siguiente.

La policía ha concluido que lo que le inyectaron a Patricia era silicona industrial, la cual le habría producido una microembolia pulmonar. Ahora solo queda esperar a los resultados oficiales de la autopsia para confirmar la causa de la muerte.

¿Por qué no es una buena idea inyectarse silicona en los glúteos?

Los expertos en medicina estética señalan que la silicona puede desplazarse a otras partes del cuerpo, como por ejemplo la parte baja de la espalda, porque no tiene «barreras». Además, el organismo puede tener una reacción adversa hacia esta sustancia, generando un sinfín de problemas. Los síntomas incluso pueden aparecer varios años después de la ‘intervención’. Las reacciones adversas pueden ser muy variadas: dolor intenso en las articulaciones, presión y hormigueo…

En el año 2013 el caso de Apryl Michelle Brown dio la vuelta al mundo. Una mujer de 46 años de Estados Unidos que quería aumentar el tamaño de sus nalgas y se inyectó silicona industrial en los . Las consecuencias fueron terribles: dolor, infección, gangrena, y finalmente amputación de sus manos y pies.

¿Cómo elegir una buena clínica de cirugía estética?

Tomar la decisión de querer un cambio de imagen mediante una intervención de medicina estética es algo muy delicado, de ahí la importancia de elegir una buena clínica. Lo primero y más importante es escoger el tratamiento y, partiendo de esa base, dar con el mejor especialista.

Como resulta lógico, la clínica debe ser un centro acreditado y homologado por el Ministerio de Sanidad. Es la única forma de estar 100% seguro de que cumple con la normativa vigente.

Además, es recomendable buscar referencias sobre el equipo médico, sobre todo en lo relativo a su experiencia y trayectoria profesional. El cirujano siempre debe realizar una evaluación previa y un diagnóstico del tratamiento más adecuado para cada caso, e informar de los posibles riesgos.

Y, por último, es muy importante que además de conocer al cirujano sepas qué otros profesionales le van a acompañar durante la intervención: auxiliares, enfermeros, anestesistas…


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